Por: Juan Carlos Romero
Según ha informado la agencia Efe, la Policía Nacional detuvo en Elche a un hombre de 64 años natural de Orihuela pero residente en Elche y con antecedentes, como presunto autor de un robo perpetrado en la madrugada del 25 de junio en una vivienda de la que se llevaron una bicicleta de alta gama valorada en unos 1.500 euros y varios coches de juguete de colección.
Lo curioso del caso es que se dejó su teléfono móvil en la casa en la que presuntamente había entrado a robar, y poco después, cuando los agentes de la Policía Nacional se encontraban en la vivienda junto con la víctima, se recibió una llamada en dicho móvil. Era el presunto ladrón que llamaba desde el terminal de una mujer con la que se había cruzado en la calle, indicando que no sabía dónde había perdido el teléfono y que quería quedar en algún sitio para recuperarlo.
No sabía de la presencia policial en el lugar de los hechos y fueron los agentes los que concertaron la cita en la Plaza Primero de Mayo. Al llegarm la Policía se percató de que el hombre estaba sentado en un banco con una bolsa amarilla, en cuyo interior se encontraban los coches de colección sustraídos.
Fue detenido, reconociendo que había entrado en la vivienda con un hermano y que éste tenía la bicicleta, sin aclarar el paradero.