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El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha presentado este martes las modificaciones de las Reglas de Juego que se aplicarán en la temporada 2026/27, una actualización marcada por la ampliación de las situaciones revisables por el VAR, la posibilidad de amonestar a los jugadores que se tapen la boca para ocultar sus palabras en enfrentamientos y un endurecimiento de las medidas contra las pérdidas de tiempo.

Una de las principales novedades afecta al protocolo VAR, que podrá intervenir cuando el árbitro haya mostrado una tarjeta amarilla o roja al jugador equivocado por un error de identidad. La revisión permitirá corregir únicamente la identidad del futbolista sancionado, pero no la infracción en sí, salvo que entre dentro de alguno de los supuestos ya revisables, como goles, penaltis o tarjetas rojas directas.

Además, el VAR también podrá corregir, siempre que sea de forma inmediata y antes de la reanudación, saques de esquina concedidos de forma claramente incorrecta e incluso revisar segundas tarjetas amarillas cuando deriven de una decisión manifiestamente errónea.

El CTA también fijó el criterio sobre una de las imágenes cada vez más habituales en los terrenos de juego: los futbolistas que se tapan la boca al hablar con compañeros o rivales. El organismo arbitral no considerará esta conducta, por sí sola, motivo de expulsión, pero sí advierte de que podrá sancionarse con tarjeta amarilla cuando se produzca durante una confrontación, protesta o situación similar con el objetivo deliberado de ocultar la comunicación. Asimismo, recuerda que, si posteriormente se demuestra que los comentarios escondían lenguaje ofensivo, insultante o abusivo, los órganos disciplinarios podrán actuar.

Otra de las novedades destacadas afecta a las lesiones tácticas, especialmente las protagonizadas por los guardametas. El CTA participará en un ensayo autorizado por la IFAB para combatir este tipo de acciones destinadas a detener el juego, mientras que, con carácter general, cualquier futbolista que reciba atención médica sobre el terreno de juego deberá abandonar el campo y permanecer fuera durante un minuto de tiempo real tras la reanudación, salvo las excepciones ya previstas, como lesiones del portero, choques entre varios jugadores o acciones derivadas de una falta sancionada disciplinariamente.

En la lucha contra las pérdidas de tiempo también se introduce un límite de diez segundos para que un jugador sustituido abandone el terreno de juego desde que el árbitro autorice el cambio. Si supera ese tiempo, el sustituto no podrá entrar hasta la siguiente interrupción una vez transcurrido un minuto de juego real. En el caso de los porteros, deberán abandonar el campo siempre por la línea de meta y, si retrasan el cambio, serán amonestados, aunque el sustituto podrá acceder inmediatamente al terreno de juego.

La nueva norma establece también que, si un partido se detiene por una lesión del portero, el técnico principal deberá designar de inmediato a un jugador de campo para que abandone el terreno, quien deberá permanecer fuera un mínimo de un minuto tras la reanudación del juego. Si el entrenador no elige a nadie en los primeros 10 segundos desde que el árbitro autoriza la asistencia médica, será el propio capitán del equipo quien salga automáticamente del campo. La medida contempla además tres excepciones claras: cuando la lesión del portero proviene de una falta que conlleva tiro libre y requiere atención inmediata, cuando se produce una colisión entre el guardameta y un jugador de campo que obligue a atender a ambos, o cuando el portero está sangrando.

También cambian los procedimientos en los saques de banda y de meta. Cuando un equipo retrase deliberadamente la reanudación, el árbitro iniciará una cuenta atrás visual de cinco segundos. Si el saque de banda no se ejecuta en ese plazo, la posesión pasará al rival; si se trata de un saque de meta, el castigo será un saque de esquina para el equipo contrario.

El CTA también confirmó que las pausas de enfriamiento solo podrán aplicarse cuando la temperatura alcance los 32 grados y hayan sido previstas antes del encuentro. En cambio, no se implantarán pausas automáticas de hidratación, aunque el árbitro podrá permitir que los jugadores beban durante interrupciones naturales del juego cuando las condiciones meteorológicas así lo aconsejen.

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