La Cofradía de Pescadores de Santa Pola quiere expresar públicamente su profunda preocupación por
el incremento indiscriminado del precio del combustible y por las consecuencias que está teniendo
sobre la actividad pesquera y sobre numerosos sectores económicos que dependen del mismo.
Para la flota pesquera, el combustible no es un gasto más: es imprescindible para poder trabajar.
Cada subida del precio del gasóleo incrementa directamente el coste de salir a faenar, desplazarse hasta los
caladeros, desarrollar la actividad y regresar a puerto.
Las ayudas aprobadas hasta ahora han sido INSUFICIENTES para absorber el impacto real que está
soportando el sector. Y la preocupación aumenta porque el problema no desaparece cuando termina
una ayuda: si el precio del combustible continúa elevado, el sobrecoste continúa cada día que el barco
sale a trabajar.
Pero la subida del combustible no afecta únicamente a la pesca.
Afecta al transporte de mercancías, transporte frigorífico, agricultura, empresas de servicios, logística,
distribución y a numerosas industrias cuyos costes dependen directamente del combustible.
Y también termina repercutiendo en sectores como la hostelería y la restauración, que necesitan diariamente
transporte, distribución y suministro de productos.