Esta mañana se ha presentado un plan de pruebas para analizar la incorporación de autobuses eléctricos articulados de 18 metros a la red urbana. Durante esta semana, estos, con capacidad para 120 pasajeros, estarán operando en pruebas en las líneas K1, K2 y el recorrido de la B y la D, consideradas estratégicas por su alta demanda.
El plan se estructura en cuatro fases. La primera se centra en la verificación documental y técnica del vehículo. La segunda en pruebas en cochera, mientras que la tercera, actualmente en marcha, consiste en la circulación por las calles de Elche sin pasajeros, con especial atención a aspectos clave como rotondas, bordillos, accesos al hospital o calles estrechas. La última fase analizará la capacidad del taller para asumir el mantenimiento de estos vehículos.
El gerente de operaciones de Avanza Elche, Ángel Luis Andreu, ha subrayado que el estudio aborda no solo la operatividad del vehículo en circulación, sino también aspectos clave como la carga eléctrica, la adaptación de paradas, que deberán pasar de 12 a 18 metros, o la formación de conductores. Andreu ha indicado que esta fase se centra en la viabilidad técnica y operativa, mientras que “habrá una etapa que evaluará el funcionamiento en servicio con pasajeros y el análisis económico”.