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Herrera en COPE Carlos Herrera

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La Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado (AEC), contando con los datos proporcionados por la Dirección Provincial de Comercio de Alicante, ha elaborado un exhaustivo Informe Analítico del Mercado Internacional del sector de los componentes para el calzado, basado en la evolución de 70 partidas TARIC representativas de la cadena de valor, con una serie histórica 2015-2025 y un avance de enero a abril de 2026.

El estudio confirma que el sector mantiene una dimensión internacional significativa y una base exportadora resiliente. En 2025, las exportaciones españolas de los componentes para el calzado analizados ascendieron a 1.695,3 millones de euros, un 2,9% más que en 2024, mientras que las importaciones se situaron en 1.762,8 millones, con una reducción interanual del 1,8%. Como resultado, el déficit comercial se estrechó hasta los 67,5 millones de euros, frente a los 146,6 millones del ejercicio anterior, y la tasa de cobertura mejoró hasta el 96,2%.

La evolución de 2025 supone un punto de inflexión después de la corrección observada en 2023 y 2024. No obstante, AEC advierte de que las exportaciones todavía se mantienen un 6,4% por debajo del máximo alcanzado en 2022. En perspectiva de largo plazo, el valor exportado ha crecido aproximadamente un 23,3% entre 2015 y 2025, con una tasa media anual compuesta cercana al 2,1%, lo que evidencia una fortaleza estructural relevante pese a la volatilidad de la última década.

Para AEC, estos datos deben interpretarse desde una doble perspectiva: existe capacidad real para competir internacionalmente, innovar y generar ventas exteriores, pero el sector necesita reforzar escala, inversión, coordinación y diversificación para transformar la recuperación reciente en crecimiento sostenido.

El periodo enero-abril de 2026 acumula aproximadamente 587 millones de euros en exportaciones y 558,5 millones en importaciones. Una anualización puramente mecánica de este ritmo situaría las exportaciones en torno a 1.761 millones de euros y las importaciones cerca de 1.676 millones. AEC subraya que esta referencia no constituye una previsión cerrada, ya que no incorpora ajuste estacional, pero sí ofrece una señal preliminar favorable sobre la evolución del comercio exterior.

El informe identifica una elevada vinculación con los principales mercados europeos y mediterráneos. Francia, Alemania, Italia, Marruecos y Portugal absorben conjuntamente cerca del 59% de las exportaciones de 2025. Esta concentración proporciona una base comercial sólida, pero también incrementa la exposición a la evolución de un número limitado de economías y a la debilidad cíclica de la demanda europea.

En el lado importador, Italia y China concentran alrededor del 36% de las compras españolas al exterior. El aprovisionamiento sectorial combina suministros tecnológicos europeos con inputs asiáticos competitivos en coste, lo que exige una política selectiva de autonomía estratégica, sustitución competitiva de importaciones y relocalización allí donde exista capacidad industrial y viabilidad económica.

AEC considera imprescindible acompañar el esfuerzo empresarial con instrumentos públicos específicos. Entre las prioridades se encuentran el apoyo a la modernización, automatización y reindustrialización; incentivos a la I+D, los materiales avanzados y la sostenibilidad; programas de internacionalización avanzada; herramientas de financiación y apoyo al circulante; y medidas orientadas a reforzar la autonomía de suministros y la relocalización selectiva de capacidades productivas.

La Asociación plantea asimismo potenciar la diversificación hacia aplicaciones con mayor contenido técnico —deporte, salud, seguridad, ortopedia, automoción, marroquinería o defensa— y consolidar el posicionamiento internacional del componente español sobre cinco atributos: diseño, flexibilidad, tecnología, proximidad y cumplimiento de los estándares europeos.

Las conclusiones del informe muestran que el principal desafío no es la ausencia de mercado, sino la capacidad de transformar competencias industriales dispersas en una estrategia de escala. El sector dispone de know-how, diversidad de materiales y procesos, proximidad a los grandes mercados europeos y del norte de África, y una base exportadora consolidada. Frente a ello, debe afrontar la presión competitiva internacional, los costes productivos, la debilidad de parte de la demanda europea y las dependencias críticas de suministro.

Por este motivo, AEC intensificará su interlocución con las administraciones públicas y con las empresas para impulsar un plan coordinado que permita consolidar los mercados actuales, abrir nuevos destinos, elevar la inversión tecnológica y reforzar la fabricación en España. El objetivo final es convertir la resiliencia demostrada por el sector en crecimiento internacional sostenido, mayor autonomía industrial y empleo de calidad.

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