Los trabajos de desmontaje de la fachada del edificio de Riegos El Progreso comenzarán el próximo mes de agosto, después de las fiestas patronales. Así lo ha anunciado esta mañana el alcalde de Elche, Pablo Ruz, que ha hablado sobre el proyecto que se mantendrá en el nuevo inmueble de cerca de 1.000 metros cuadrados, de manera alineada con la calle y que albergará oficinas municipales.
El desmontaje de la fachada principal se llevará a cabo de forma manual con la recuperación de los sillares que conforman el frontón, la cornisa, recercado de huecos y zócalo, con numeración de cada pieza que facilite su posterior reposición. En concreto, se mantienen los muros medianeros y el muro recayente al patio, al que se realizará la apertura de huecos originales de forma manual y posterior desescombro. De manera paralela al derribo de la fachada se licitarán las catas y estudio geotécnico, que son necesarios para la rehabilitación del edificio. Según Ruz, con esta actuación se va a recuperar un edificio para Elche después de cerca de 10 años de pilares sobre la fachada, recuperar los 2 carriles de circulación y aligerar el tráfico en la zona.
El nuevo edificio, de propiedad municipal, contará con sótano, planta baja y cuatro alturas, con una superficie total construida de 920 metros cuadrados. Cada planta dispondrá de espacios diáfanos de aproximadamente 130 metros útiles, con posibilidad de compartimentación flexible mediante mamparas de vidrio para favorecer la iluminación natural. El inmueble contará con ascensor, escalera lineal, aseos en cada planta y cubierta a dos aguas con espacio técnico para instalaciones. Además, se garantizará la protección patrimonial respetando la composición original de la fachada e incorporando un cerramiento acristalado contemporáneo retranqueado.
El presupuesto estimado de ejecución de la obra asciende a 1,9 millones de euros y el proyecto se ajusta a los parámetros urbanísticos vigentes, tanto en alturas como en volumetría. Está previsto que el inmueble albergue oficinas municipales permitiendo reorganizar servicios municipales actuales y reducir el gasto en alquileres del Ayuntamiento.