La Torre de Ressemblanc será rehabilitada con expectativas de comenzar las obras en el primer trimestre de 2027. Así lo ha confirmado esta mañana el alcalde Pablo Ruz, en una declaración de prensa bajo la construcción, donde ha informado que la Junta de Gobierno Local ha aprobado el proyecto de ejecución, adecuación y rehabilitación de la torre con un presupuesto de 250.042,09 euros, teniendo ya en mente el siguiente paso que sería la licitación de las obras. Estas se prolongarán durante alrededor de 1 año.
Las principales actuaciones de rehabilitación se van a centrar en la restauración integral de la torre, respetando las técnicas constructivas y materiales originales, con especial atención a la seguridad y estabilidad del edificio, además de la consolidación de muros y reparación de grietas, eliminación de vegetación, limpieza de fachadas y reconstrucción de elementos deteriorados. Al mismo tiempo, se va a llevar a cabo la recuperación de elementos históricos, como el escudo de la familia Santacilia, las ménsulas de piedra y el pináculo de madera de la cúpula, junto a la rehabilitación completa de la cubierta, para mejorar su impermeabilización y recuperar el color rojo original de la cúpula de la escalera de caracol.
Por otra parte, se realizarán actuaciones interiores como el tratamiento de humedades, la reparación de estructuras de madera, renovación de carpinterías y modernización de la instalación eléctrica. Asimismo, se instalará la iluminación ornamental exterior y se llevará a cabo la musealización, para recuperar la torre como recurso cultural y patrimonial, con la intención de hacerla visitable. En este sentido, se pretende crear un acceso independiente del instituto La Torreta y de esta forma separar físicamente ambos espacios y adecuar las conexiones interiores. El proyecto también incluye la integración paisajística de la parcela, la mejora de accesos y la creación de zonas de sombra y espera para el alumnado.
La Torre de Ressemblanc es una construcción defensiva de más de 400 años de antigüedad, vinculada a la protección de Elche frente a las incursiones de los berberiscos. Se trata de un inmueble declarado Bien de Interés Cultural (BIC), que forma parte del patrimonio histórico de la ciudad y del entorno del Palmeral.