Por: Juan Carlos Romero
Era uno de los puntos esperados en el orden del día del pleno de mayo del Ayuntamiento de Elche, y no defraudó. Sobre todo porque el alcalde Pablo Ruz tuvo que echar mano de su voto de calidad para que la reprobación del insulto de Samuel Ruiz a Esther Díez no saliera adelante.
¿Y por qué su dio esta circunstancia? Porque el grupo municipal del PP solo contaba con diez concejales debido a la ausencia de Caridad Martínez. La edil había sufrido durante el fin de semana un accidente doméstico que no le permitía ni siquiera asistir por videoconferencia.
De este modo, gobierno y oposición estaban igualados a 13 concejales, por lo que de acuerdo con el ROM en caso de empate ante cualquier votación, decidía el voto de calidad del alcalde. Por eso, al haber empate en la votación de la moción presentada por Compromís, la balanza la inclinaba la primera autoridad municipal.
Por el contrario, el PP votó en contra de la moción presentada por Vox contra la regulación de inmigrantes que ha puesto en marcha el Gobierno de España, lo que no sentó demasiado bien al socio de gobierno. Así lo dejó patente Samuel Ruiz cuando anunció su voto a favor de una moción de los populares, reclamando más medios para la Guardia Civil.