En plenas obras en el barrio de Porfirio Pascual, PIMESA ha tenido que reconducir el plan. Su Consejo de Administración ha aprobado la modificación del proyecto de rehabilitación del Entorno Residencial de Rehabilitación Programada (ERRP) en una actuación que supone un incremento de casi 3,9 millones de euros sobre el presupuesto adjudicado. Se ha comprobado que la estructura de los edificios presenta un estado más deteriorado del previsto y que la cimentación de los edificios es diferente en cada bloque y, en muchos casos, insuficiente para soportar la nueva.
Se ha rediseñado la solución de los ascensores. El nuevo planteamiento mantiene una estética similar a la prevista, pero reduce la ocupación de la vía pública y mejora el acceso a las viviendas mediante pasarelas laterales conectadas a las galerías existentes. Además, será necesario reforzar la base mediante micropilotes en 37 de las 40 escaleras del barrio. En cuanto a las cubiertas, también se ha optado por una solución más segura para evitar posibles daños en los elementos estructurales, manteniendo las condiciones constructivas originales.
Para hacer frente a este incremento de casi 4 millones de euros, PIMESA tramitará en 2026 las ayudas a la accesibilidad que convoque la Generalitat Valenciana, dirigidas a propietarios y comunidades de vecinos. Estas subvenciones, compatibles con los fondos europeos del Plan de Recuperación, contemplan ayudas de entre 4.000 y 18.000 euros por vivienda para la instalación de ascensores.
El Consejo de Administración solicitará al Ayuntamiento de Elche la aprobación urgente de la financiación necesaria para ejecutar estas modificaciones. Asimismo, se pedirá a la Generalitat Valenciana una ampliación excepcional del plazo de ejecución hasta el 30 de diciembre de 2026 y del plazo de justificación hasta el 30 de junio de 2027, al tratarse de una actuación financiada con fondos europeos Next Generation.