La sesión plenaria municipal de noviembre ha puesto de manifiesto, por si quedaba alguna duda, que los puentes entre populares y socialistas están rotos. Durante el debate sobre el nombre que se la va a dar al pabellón adaptado, el portavoz del grupo socialista, Héctor Díez, preguntó al alcalde qué le había pasado después del verano, dado que ya no dialoga con la oposición.
Pablo Ruz le recordó lo sucedido en septiembre cuando, como insistió ante todos los presentes, que una edil socialista había dado a conocer la ubicación de su domicilio particular aunque el dato no fue publicado por ningún medio de comunicación.
Díez reprochó al alcalde situaciones provocadas por los populares, entonces en la oposición, contra concejalas del grupo socialista que entonces estaba al frente del equipo de gobierno en el Ayuntamiento.
Todavía queda más de año y medio de mandato y la certeza de que irán surgiendo temas que afectan a la ciudad y sus pedanías, que harán necesarias una respuesta unánime de la Corporación.