El lunes 19 de enero está marcado en rojo en el avance de las obras del Mercado Central. Ese día comenzarán los trabajos de retirada de los elementos de fibrocemento existentes en la cubierta y en algunas bajantes del edificio, y se prolongará durante tres semanas aproximadamente.
La intervención consistirá en la retirada de placas de fibrocemento tipo amianto-cemento, un material no friable que no desprende fibras de manera espontánea y cuya manipulación se realizará de forma controlada y segura. Los trabajos serán ejecutados por una empresa especializada y debidamente autorizada, que cuenta con un Plan de Trabajo con Riesgo de Amianto aprobado por la autoridad laboral competente.
La rehabilitación integral del Mercado Central cuenta con una inversión de 8´8 millones de euros y afecta a cerca de 3.500 metros cuadrados entre edificio y zona exterior, con un diseño de pavimento que prolonga la idea de espacio abierto y difumina el límite entre interior y exterior.
El nuevo mercado estará formado por 24 puestos de venta tradicional, con una superficie de 15 metros cuadrados, además de zona gastronómica y restauración en los extremos del edificio. Está previsto que los puestos ubicados en los pasillos exteriores tengan salida a las calles contiguas y que muchos de estos puestos puedan trabajar su propio género y ponerlo a disposición de los clientes para que lo consuman en el propio mercado.