La Plataforma ARDV ha decidido pactar una tregua con la propiedad del Rayo Vallecano y no se manifestarán este sábado en el partido ante el Elche CF. Tras la suspensión del encuentro de hace dos semanas ante el Athletic Club por lanzamientos de objetos en el minuto 14, los aficionados vallecanos manifestaron su intención de repetir las protestas esta jornada. Sin embargo, tras una semana intensa, de reuniones, presiones y intentos de llegar a un acuerdo, los abonados rayistas han decidido que no habrá protestas que interrumpan el juego.
«El Rayismo ha vuelto a demostrar que, cuando camina unido, es capaz de hacerse escuchar. La respuesta de nuestra afición y la firmeza con la que hemos defendido nuestras reivindicaciones han conseguido que el club dé un primer paso.
Hoy podemos celebrar una pequeña victoria de la afición. No porque todo esté solucionado, ni porque hayamos olvidado, sino porque hemos demostrado que la unión y la defensa colectiva de nuestros valores pueden dar sus frutos”.
De cara al partido de mañana, el Rayismo también quiere dar un paso al frente. Entendemos que es momento de rebajar la tensión y abrir un paréntesis temporal en el conflicto. Lo hacemos desde la responsabilidad, pero recordando que una tregua no significa olvidar, renunciar, ni dar por solucionada la situación. Significa conceder espacio a una solución, asumiendo que este primer paso va a tener continuidad. La pelota vuelve a estar en el tejado del club”.
Una calma momentánea
Aún así, la guerra entre aficionados y Martín Presa no ha terminado, y todo apunta a que tendrá todavía muchos más capítulos. Para el partido ante el Celta de Vigo, que será el siguiente que juegue el equipo madrileño, los aficionados confirman que mantendrán de nuevo una reunión, y en caso de no llegar a un acuerdo, regresarán a las protestas activas. Por el momento, el Elche y los aficionados que se desplacen mañana a Vallecas pueden respirar tranquilos ya que cuentan con la certeza de que el partido se disputará con plena normalidad y que no harán el viaje en vano, uno de los principales miedos a lo largo de la semana.