El juzgado ha rechazado las medidas cautelarísimas solicitadas por la empresa y avala la actuación municipal para frenar nuevas campas sin licencia
El Ayuntamiento mantiene abiertos otros dos expedientes de clausura y continúa con la modificación del PGOU para ordenar esta actividad en el entorno del aeropuerto
La Policía Local de Elche ha ejecutado la clausura de una segunda campa de estacionamiento de vehículos ubicada en la pedanía de Torrellano Alto, que desarrollaba su actividad sin licencia de apertura, contaba con más de 50.000 metros cuadrados y con capacidad para más de 3.500 vehículos.
La actuación, llevada a cabo este martes a las 21:00 horas, forma parte del procedimiento administrativo para impedir la implantación y ampliación de nuevas campas mientras se tramita la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que regulará esta actividad en el entorno del aeropuerto.
El alcalde, Pablo Ruz, ha destacado que “se trata de un procedimiento reglado, con todas las garantías administrativas y jurídicas, que no responde a ningún capricho, sino al cumplimiento de la legalidad”. Además, ha subrayado que la empresa gestora solicitó al juzgado medidas cautelarísimas para impedir el cierre, una petición que sido desestimada.
En al auto judicial, el magistrado considera que el acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno Local el pasado 23 de abril “es una medida de alcance general que con contempla excepciones, privilegios ni tratamientos singulares” y añade que la empresa “no puede invocar prejuicios económicos cuando amplió su actividad con posterioridad a dicho acuerdo y con pleno conocimiento de su contenido”. Asimismo, la resolución concluye que el criterio municipal “resulta público, conocido y coherente con los fines perseguidos”.
La campa clausurada carecía de licencia para desarrollar la actividad y, según las inspecciones realizadas por la Policía Local y los servicios técnicos municipales, había ampliado progresivamente su superficie hasta ocupar nueve parcelas. El expediente administrativo ha incluido inspecciones, levantamiento de actas, requerimientos, trámite de audiencia, presentación y desestimación de alegaciones, decreto de clausura y resolución del recurso presentado por la empresa.
En el interior de la instalación permanecen alrededor de 3.650 vehículos, aunque sus propietarios podrán retirarlos cuando lo soliciten mediante un protocolo establecido entre la Policía Local y la empresa gestora. Cada salida contará con acompañamiento policial para garantizar el cumplimiento de la clausura.
Ruz ha recordado que esta es la segunda campa cerrada en las últimas semanas, lo que supone que se ha actuado ya sobre instalaciones con más de 4.500 vehículos. Además, ha anunciado que existen otros dos expedientes muy avanzados que podrían ejecutarse en las próximas semanas al tratarse de campas que iniciaron su actividad tras el acuerdo municipal del pasado mes de abril.
Además, el Ayuntamiento continúa con la revisión de la situación administrativa de las más de 110 campas identificadas en el término municipal. Hasta la fecha se han realizado alrededor de 85 inspecciones y se está analizando la situación de 45 instalaciones anteriores a la modificación el PGOU y de otras 30 que cuentan con licencias provisionales concedidas en 2005.
El alcalde ha insistido en que el objetivo municipal “no es cerrar por cerrar, sino garantizar que todas las actividades cumplan la normativa en igualdad de condiciones”, y ha advertido de que el Ayuntamiento seguirá actuando “con firmeza, seguridad jurídica y pleno respeto a los procedimientos legales” para poner fin a la proliferación de campas ilegales en el municipio.