El Elche logró ante el Real Oviedo su primer triunfo a domicilio de la temporada en un partido que encarriló gracias a un arranque demoledor. La victoria impulsa al conjunto franjiverde hasta la 13ª posición con 38 puntos (a la espera de lo que haga el Espanyol) y supone un paso importante en su lucha por la permanencia.
El encuentro no pudo comenzar de mejor manera para los de Eder Sarabia, que salieron decididos a marcar territorio desde el primer minuto. Apenas corría el minuto 5 cuando Pedro Bigas se sacó de la nada un auténtico golazo desde más de 30 metros, un disparo preciso que se coló por la escuadra de Aarón Escandell para firmar el 0-1. Lejos de conformarse, el conjunto franjiverde mantuvo su ritmo y su ambición, y solo diez minutos después amplió la ventaja: Gonzalo Villar culminó una gran jugada combinativa, llena de ritmo y precisión, para establecer el 0-2 y dejar el partido muy de cara desde un inicio prácticamente inmejorable.
Durante el resto de la primera parte, el encuentro entró en una fase mucho más pausada, lejos del frenesí inicial. Más allá de un par de ocasiones aisladas, como un intento de André Da Silva y algunos acercamientos del Real Oviedo, apenas hubo situaciones de verdadero peligro en las áreas. El ritmo decayó y ambos equipos optaron por un juego más controlado, sin asumir demasiados riesgos. Tras este segundo tramo más tranquilo y espeso, el colegiado Sánchez Martínez señaló el camino a vestuarios, cerrando una primera mitad que fue claramente de más a menos.

Una segunda mitad más tranquila
El segundo tiempo arrancó con un ritmo mucho más pausado, muy distinto al vértigo del inicio del partido. El Elche se sintió cómodo sin balón, bien plantado y ordenado, y supo mantener a raya a un Real Oviedo que se mostró incapaz de generar peligro real. Con el paso de los minutos, y viendo controlada la situación, Eder Sarabia movió el banquillo para refrescar al equipo: Tete Morente, John y Germán Valera ingresaron al terreno de juego en lugar de Héctor Fort, Marc Aguado y André Da Silva, buscando mantener la intensidad y asegurar el resultado.
La excesiva tranquilidad terminó pasando factura al Elche, que vio cómo el partido se le complicaba en el tramo final. En el minuto 77, un balón largo de Escandell sorprendió a la zaga franjiverde y encontró a Ilyias Chaira, que controló con calidad y definió con precisión ante Dituro para firmar el 1-2. El tanto recortaba distancias a poco más de diez minutos para el final y abría un escenario de incertidumbre que hasta entonces no había existido. Aún así, los de Sarabia supieron aguantar y lograr su primera victoria lejos del Martínez Valero esta temporada.
