La historia de Caribe, una perra utilizada durante años para la cría y descartada cuando dejó de ser rentable, ha dado origen a una campaña solidaria que busca proteger a más de 800 perros abandonados en España.
La iniciativa, impulsada por Javi Sánchez, creador del proyecto animalista Kompatas —con más de 210.000 seguidores en redes sociales—, tiene como
objetivo recaudar 7.000 euros en tratamientos antiparasitarios que serán donados íntegramente a protectoras.
Las cuatro protectoras escogidas son:
● Asoka Alicante,
● CES Gatos Elche,
● Felinos Lo Morant
● Y la Protectora Baix Vinalopó, que actualmente acogen a cientos de animales en situación de vulnerabilidad.
El objetivo es claro: frenar enfermedades evitables como la leishmaniosis, transmitida por mosquitos, así como infecciones de pulgas y garrapatas que
afectan especialmente a perros sin hogar.
Una historia que lo cambió todo Caribe llegó a la vida de Javi con graves secuelas físicas y emocionales tras años de explotación. Su caso no es aislado: refleja la realidad de miles de animales que acaban en protectoras después de ser utilizados y abandonados.
“Su historia nos hizo ver algo muy claro: muchas veces la prevención llega demasiado tarde”, explica.
A partir de ese momento, decidió transformar esa experiencia en una acción concreta que pudiera ayudar a otros animales a tiempo.
Convertir una compra en una acción solidaria
La campaña se articula a través de la venta del collar antiparasitario Seresto.
Cada compra realizada a través de Kompatas se traduce directamente en producto que será donado a protectoras.
Es decir, una decisión cotidiana, proteger a tu propio peludo, puede convertirse también en protección para otro que no tiene familia.
“Esto no va de vender un collar. Va de que una decisión diaria pueda cambiar la vida de un animal que lo necesita”, afirma Javi.
Más de 800 perros protegidos
Si se alcanza el objetivo de recaudación, más de 800 perros en refugios podrán recibir protección durante meses frente a parásitos y enfermedades.
En un contexto donde las protectoras reciben cada año miles de animales abandonados y cuentan con recursos limitados, este tipo de iniciativas suponen un refuerzo clave en la prevención sanitaria.
La campaña estará activa durante los próximos meses y busca movilizar a la comunidad en una acción colectiva de impacto real.